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Dolor de espalda en la adolescencia

sábado, 22 de abril de 2017
El dolor de espalda en la adolescencia es uno de los motivos de consulta más frecuente entre los 12 y 16 años, con un pico a los 14. Diversos estudios sitúan dicha prevalencia entre un 10 y un 40%. Una cifra importante y a tener muy en cuenta porque cada vez más publicaciones encuentran relación entre el dolor a estas edades con el crónico en la etapa adulta, con todo lo que implica en cuanto a gasto sanitario, absentismo laboral, incapacidades, etc.

En un alto porcentaje, hasta un 90%, no se encuentra una causa que provoque el dolor de espalda en adolescentes y se habla entonces del tipo inespecífico. Cuando existe una lesión o patología se define como específico u orgánico. Dentro de este grupo, la causa más frecuente es la espondilólisis o falta de fusión en el arco posterior de las vértebras.

Cómo saber si tu hijo adolescente sufre depresión

miércoles, 4 de enero de 2017
La etapa adolescente es una de las más difíciles debido a los cambios físicos y emocionales. Cuando ven conductas de aislamiento se tiende a decir que “es cosa de la edad”, pero quizá nuestro hijo este sufriendo una depresión.

La adolescencia está protagonizada por muchos cambios que pueden generar baja autoestima. En GuíaONGs no somos expertos en el tema, pero queremos aportar un grano de arena para detectar a tiempo la depresión. Por ello, te damos las claves para detectar si tu hijo tiene problemas.

1. Desesperanza. Negatividad ante su futuro, descuido de la higiene y de su apariencia física, así como pensar que nada vale la pena.

La depresión en adolescentes de riesgo suele verse precedida por cuadros de ansiedad e irritabilidad

lunes, 26 de diciembre de 2016
Los investigadores evaluaron a los padres y adolescentes tres veces, con una media de 16 meses entre un análisis y otro

Investigadores de la Universidad de Cardiff en Gales, Reino Unido, han observado que los cuadros de ansiedad, irritabilidad o miedo suelen preceder al primer episodio de depresión en los adolescentes de alto riesgo por antecedentes familiares de este trastorno mental.

En su estudio publicado en la revista 'JAMA Psychiatry' han visto, en cambio que en estos jóvenes no es habitual que, antes de ese primer cuadro depresivo, experimenten un bajo estado de ánimo y un comportamiento perturbador.

La depresión en adolescentes de riesgo suele verse precedida por cuadros de ansiedad e irritabilidad

martes, 13 de diciembre de 2016
Investigadores de la Universidad de Cardiff en Gales, Reino Unido, han observado que los cuadros de ansiedad, irritabilidad o miedo suelen preceder al primer episodio de depresión en los adolescentes de alto riesgo por antecedentes familiares de este trastorno mental.

En su estudio publicado en la revista 'JAMA Psychiatry' han visto, en cambio que en estos jóvenes no es habitual que, antes de ese primer cuadro depresivo, experimenten un bajo estado de ánimo y un comportamiento perturbador.

Cada año más de uno de cada 10 adolescentes experimentan al menos un episodio de trastorno depresivo mayor y, cuanto más temprano aparece, peor suele ser su evolución. Además, estudios previos han determinado que el factor de riesgo más común es tener una madre o un padre con la enfermedad.

La ansiedad y depresión adolescente es un drama en ascenso

domingo, 20 de noviembre de 2016
Desde el origen de los tiempos, la adolescencia es un momento particular en la vida de una persona: representa la transición entre los mundos infantil y adulto, y está signado por cambios físicos pero también mentales y sociales. Si bien cada época tiene sus particularidades, la ansiedad y la depresión en niños y adolescentes han ido en aumento desde 2012, después de varios años de aparente estabilidad.

Los jóvenes de hoy -que transitan o transitaron su infancia, pubertad y adolescencia en los primeros años del milenio- tienen la reputación de ser “más frágiles”, menos resistentes a ciertas emociones y de vivir más abrumados por la vida que sus padres. Numerosos especialistas señalaron que este panorama es el resultado de un momento emocional angustiante que muchos jóvenes atraviesan.

Los chicos se aíslan, se recluyen dentro de sus identidades ficticias en las redes sociales, o simplemente aparentan estar bien y, por dentro, sufren por la presión que sienten respecto a sus notas, su futuro, su aspecto físico o sus relaciones con una pareja, amigos y familia.

La adicción a las tecnologías en adolescentes está relacionada con el consumo de tabaco y alcohol

martes, 1 de noviembre de 2016
El Grupo de Investigación Jóvenes y Tecnologías de la Información y la Comunicación (JOITIC) ha publicado un artículo en la revista científca BMC Pediatrics, que analiza el uso problemátco de Internet, el teléfono móvil y los videojuegos en adolescentes y que concluye que el tabaco, el  consumo abusivo del alcohol, las drogas, el fracaso escolar y los problemas en el ámbito familiar están relacionados con las conductas adictivas a estas tecnologías.

“La expansión de las nuevas tecnologías ha traído efectos positvos en la comunicación. Las relaciones y el acceso a la información y el entretenimiento, los medios de comunicación, la manera de trabajar y aprender han cambiado”, explican los autores del estudio, en el que participaron investigadores del Instituto Universitario de Investigación en Atención Primaria (IDIAP) Jordi Gol, del Instituto Catalán de la Salud, de la Universidad Autónoma de Barcelona y de la Facultad de Psicología, Ciencias de la Educación y del Deporte Blanquerna.

Los adolescentes deben ser examinados para detectar signos de depresión, recomienda grupo

miércoles, 10 de febrero de 2016
Todos los doctores que brindan atención primaria, entre ellos los pediatras y los médicos de cabecera, deberían examinar a los adolescentes rutinariamente para detectar la depresión, indicaron las nuevas recomendaciones de la Fuerza de Trabajo de Servicios de Prevención de Estados Unidos, y esos doctores deberían implementar un sistema para brindarlo a los jóvenes tratamiento para la depresión si lo necesitan.

El grupo decidió que había suficiente evidencia para apoyar a los jóvenes comprendidos entre los 12 a los 18 años de edad. Para los niños menores de 12 años, no hay suficiente prueba de qué exámenes funcionan y qué tratamientos son efectivos para recomendarlos a fin de que los doctores analicen a todos los individuos en este grupo de edades.

Las nuevas recomendaciones para examinar a los adolescentes "en gran medida son paralelas a las recomendaciones para los adultos (18 años y más)", dijo el Dr. Alex H. Krist, profesor adjunto de medicina familiar en Virginia Commonwealth University y miembro de la fuerza de trabajo que escribió las recomendaciones, las cuales fueron publicadas el lunes en la revista Annals of Internal Medicine.

¿Cómo hacer para que los adolescentes sigan realizando ejercicio físico?

domingo, 18 de octubre de 2015
A partir de los 10 años se suceden muchísimos cambios físicos, y de otra clase, incluyendo gustos o aficiones. Las niñas y los niños adolescentes se diferencian claramente de sus referentes hasta entonces (los padres), lo cual incluye preferir alimentos insanos, o abandonar la práctica deportiva. Tan importante es dejar que desarrollen y pongan a prueba su autonomía (y en consecuencia su libertad) como mantenerse alerta en cuestiones que pudieran afectar directamente a su salud.

Por ejemplo, se sabe que la actividad física disminuye durante la etapa: menos interés por los deportes, menos juego en libertad, más interés por otras actividades grupales, y muchísima necesidad de tiempo y espacio para conectar con uno mismo y con sus iguales. Hay estudios que nos hablan acerca de las ganancias de masa ósea en aquellos adolescentes que “se mueven”; hasta un 10 a 20 por ciento respecto a otros que se mantienen inactivos.

¿Cómo identificar los trastornos alimenticios en los adolescentes?

miércoles, 8 de abril de 2015
Demasiado control del aspecto físico, cambios en el carácter y ejercicio de forma excesiva son indicios

 El número de casos de trastornos de la conducta alimentaria entre los más jóvenes se ha mantenido estable en los últimos años, la gran diferencia es que ha mejorado su detección precoz y la forma en la que se abordan en la clínica.

Según explica a Infosalus el doctor José Casas Rivero, pediatra y responsable de la Unidad de Medicina de la Adolescencia del Hospital Universitario La Paz de la Comunidad de Madrid, cada vez hay más conciencia entre la sociedad y el ámbito médico sobre la existencia de estos trastornos de la alimentación entre los más jóvenes, algo que podría considerarse una pandemia dado el elevado número de casos que existe en esta franja de edad.

Casas Rivero apunta que estos casos podrían alcanzar al 4% de esta población adolescente cuando se trata de casos con algún grado de afectación, un porcentaje que se reduciría al 1% para aquellos con la enfermedad establecida.

Prevención del suicidio, compromiso de todos

sábado, 1 de noviembre de 2014
“La prevención del suicidio es un imperativo global” es el llamado de alerta de  la Organización Mundial de la Salud, al conmemorar una vez más el día de la Prevención del suicidio que, según la OMS  “es la segunda causa principal de muerte entre personas de 15 a 29 años de edad”.

Y es que el problema del suicidio, en vez de disminuir, aumenta con el paso de los años. La misma organización afirma que, en los últimos 45 años, las cifras del suicidio han aumentado en un 60% a nivel mundial. Cada año se suicidan casi un millón de personas en todo el planeta, lo que supone una tasa de mortalidad "global" de 16 por 100 000, o una muerte cada 40 segundos.

Diez síntomas de la depresión adolescente... y cinco maneras de combatirla

sábado, 17 de mayo de 2014


Cambios en el sueño y en la alimentación, falta de autoestima, bajada del rendimiento escolar, comportamientos violentos... Los síntomas de depresión adolescente son variados y complejos.
   
El apoyo familiar y escolar será esencial para que el adolescente acuda a un especialista, construya una rutina y vuelva a estar activo.

Ser adolescente implica sufrir potentes cambios emocionales y físicos que nos conducen a la etapa adulta. Pero sufrir rebotes en el estado de ánimo, aislarse o sentir una continua desazón y desánimo de manera prolongada pueden ser signo de que nuestro hijo está sufriendo una depresión.

Instituciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud, la National Association of School Psychologists, el National Institute of Mental Health o la prestigiosa Clínica Mayo disponen de guías con síntomas y recomendaciones para atajar un transtorno que ya es la tercera causa de suicidio entre los más jóvenes.

Estos son los síntomas más comunes que nos indican que la salud mental de un adolescente está en peligro:

1. Desorden en el sueño. El cambio en los hábitos de sueño es una de las primeras evidencias físicas de la depresión. Un adolescente que apenas duerme o que pasa en la cama más horas de lo normal puede estar sufriendo un transtorno depresivo.

2. Cambios en la alimentación. Los extremos también se tocan en este supuesto: perder totalmente el apetito o comer demasiado son una mala señal. Los transtornos alimentarios, como la anorexia o la bulimia, pueden, de hecho, ir ligados o generar una depresión.

3. Pérdida de interés en las actividades que antes realizaba. Que un adolescente deje de disfrutar de sus 'hobbies' es una preocupante señal de que algo va mal. En muchas ocasiones, el afectado se mostrará aburrido y querrá estar solo con frecuencia.

4. Los amigos, de lado. La depresión también suele apartar de sus amigos al adolescente, que muestra desinterés por ellos y en muchas ocasiones prefiere estar solo.

5. Enfados y sollozos espontáneos. La irritabilidad y la tristeza son dos características comunes en los pacientes que sufren depresión. En el caso de los más jóvenes, los arranques de ira y los lloros pueden surgir sin causa aparente y deben ser motivo de preocupación si se hacen frecuentes.

6. Falta de concentración y bajada del rendimiento escolar. Un adolescente deprimido suele sufrir una baja concentración, además de una dificultad para recordar cosas y tomar decisiones. Es común que estos síntomas se plasmen en peores resultados académicos.

7. Comentarios despectivos hacia uno mismo. La falta de autoestima es un rasgo típico entre los adolescentes que se están desarrollando, pero que se convierta en un problema crónico que genera comentarios autodespectivos puede ser un signo de depresión. La culpa exagerada, las críticas desmesuradas o la necesidad de apoyo incondicional ante el fracaso también levantan las alertas.

8. Peleas con otros compañeros y comportamientos criminales o de riesgo. Si el adolescente comienza a implicarse en acciones violentas, a hacer 'bullying' o a pelearse con otros compañeros, puede estar sufriendo un transtorno depresivo. Los comportamientos sexuales de riesgo y el aumento en el consumo de alcohol y drogas también entran en esta categoría.

9. Huídas. Escaparse de casa puede ser un síntoma de depresión que debería alertar a los padres u otros familiares.

10. Pensamientos suicidas. Son, en muchos casos, la prueba definitiva de que el adolescente está sufriendo una depresión. Es frecuente que estos pensamientos, centrados en la muerte o el sinsentido de la vida, se acaben verbalizando en frases como 'Me quiero morir' o que, desgraciadamente, se vean reflejados en intentos de suicidio o de auto-castigo como los cortes.

Cinco consejos para sanarla

1. Sentarse a hablar. El primer paso para conocer a qué responden los comportamientos del adolescente es intentar indagar en las causas. Algunos de estos síntomas pueden aparecer durante una etapa y desaparecer después como consecuencia de la propia adolescencia. Pero es importante dialogar para saber si el adolescente es consciente de su problema y si puede manejarlo sin ayuda externa. Si hay pensamientos de suicidio evidentes, es importante no abordarlos como un tabú y afrontarlos directamente. El apoyo de la familia y el reforzamiento de los lazos entre sus miembros será un pilar esencial en su recuperación.

2. No tener miedo al médico. Si los síntomas parecen difíciles de manejar, lo ideal es acudir a un especialista en la materia. Un psiquiatra y un psicólogo podrán determinar si el adolescente sufre un transtorno depresivo y asignar un tratamiento para él si es necesario.

3. La terapia, lo más curativo. Aunque la administración de antidepresivos es una práctica común que puede ayudar al joven, la curación completa no llegará si éste no aprende a manejar sus sentimientos. En el caso de depresiones leves no hará falta asignar un tratamiento farmacológico: sólo encontrar una vía de expresión y canalización de los sentimientos a través de los médicos de atención primaria y los psicoterapeutas.

Los psicólogos escolares y los grupos de terapia también pueden ser muy útiles para que el adolescente se haga cargo de su situación y empiece a recorrer el camino para salir de la depresión. El papel de los colegios será muy relevante para echar una mano a aquellos jóvenes que se sientan apáticos y evitar que comportamientos abusivos o violentos se extiendan entre las aulas

4. Planificar y construir rutinas. Un adolescente deprimido probablemente tendrá un horario de sueño caótico y un desinterés general por las actividades del día a día. Por eso es recomendable ayudarle a confeccionar un horario que no sea demasiado exigente pero en el que se excluyan siestas, se establezca una hora para acostarse e incluya una serie de actividades que el joven quiera realizar cada día. Compartir los progresos con otras personas ayudará a animarle.

5. El ejercicio físico, una buena medicina. Realizar una actividad física que se adecue al joven y que le ayude a canalizar el estrés puede ser una manera de combatir sus sentimientos de tristeza. Si se realiza al aire libre o en grupo será todavía mejor.

Via noticias.lainformacion.com

Síndrome del túnel del carpo afecta cada vez más a jóvenes

jueves, 13 de marzo de 2014
La experta Claudia Verónica Vargas Hernández dijo que el síndrome del túnel del carpo se ubica entre los más importantes motivos de atención en las Clínica de Mano.

Agregó que dado que aparece como consecuencia de una sobre utilización de dicha extremidad en posiciones anómalas, la edad en que aparece es cada vez menor.

Indicó que en el Hospital General de Zona 89 se atienden de 30 a 40 consultas por día, de las cuales 17 por ciento corresponde a esta patología, “que si bien antes afectaba a adultos mayores, en la actualidad llegan pacientes de 18, 19 o 20 años ya con compresión del nervio que pasa por el túnel carpiano”.